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Besos con choque de gafas

Nada mejor que un beso salvaje para celebrar el Día Internacional del Beso. De esos que te dejan las gafas empañadas.

Día del Beso

Aquí una variedad de besos y sucedáneos de esos que te descolocan las gafas y pondrán en peligro tu credibilidad como amante. ¡Mucho ojo!

EL BESO NO GAY (Brézhnev y Honecker)

O el icono gay involuntario. Estos dos señores tan mayores, tan políticos y tan comunistas lucen como dos amantes eternos pintados en un mural al aire libre sobre los restos del muro de Berlín. Apréciese la tensión no resuelta. Señores mandatarios, hoy es el día: bésense más.

Besos icónicos

BESOS QUE NO QUIERES MIRAR (Yoko Ono y John Lennon)

John Lennon y sus gafas siempre son un ‘sí’. Hasta que se casó con Yoko Ono. A partir de ahí le vimos separarse de sus amigos Beatles, volverse perezosísimo y pasarse días y días metido en la cama por la paz mundial, montar larguísimas sesiones de música psicodélica… Y morrearse con Yoko Ono. En público. Todo el rato. Todo absolutamente innecesario. Cosas que no quieres mirar. Cuando creas que nada puede ser peor, acuérdate del trasero de Yoko Ono.

 Besos icónicos

BESOS DE PARIPÉ (James Dean y Úrsula Andress)

Nunca fueron novios. Ni nada parecido. Pero se besaron por todas las fiestas de Hollywood interpretando su mejor papelón: la naturalidad forzada. Los montajes entre actores nos han legado algunos de los besos (de película y fuera de ella) más emblemáticos de la historia de la humanidad. James Dean tiene una buena colección. Todos con chicas. Pensadlo.

 Besos icónicos

EL BESO DE VERDAD (Marilyn Monroe y Arthur Miller)

Solo hay una persona en el universo capaz de darlo: Marilyn. Cuando se los repartía al escritor Arthur Miller ante las cámaras no se apreciaba que ambos habían pasado insomnes la noche anterior repasando el guion de ‘Vidas rebeldes’.

Marilyn tenía un cociente intelectual de 165 y leía a James Joyce. Pensadlo.

Besos icónicos

EL BESO DICTADOR (Marilyn y Tony Curtis)

“Besar a Marilyn Monroe es como besar a Hitler”. Así se despachó Tony Curtis con la mujer que quería besar medio planeta tras protagonizar junto a ella ‘Con faldas y a lo loco’, la primera película abiertamente travesti de la historia. Con el tiempo se tuvo que retractar y decir que era un chiste. Ya lo sabíamos, Tony. ¿No ves que se te escurrían las gafas?

Besos icónicos

 

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